Alquileres sociales

noviembre 12, 2020

Parece que tendremos una ley de vivienda que va a establecer topes al alquiler. Me parece bien. Ya sé que hay quienes defienden que un piso es una propiedad privada y que nadie debe intervenir en materia de propiedad privada, pero eso es una trampa, especialmente cuando a la propiedad privada le unimos el libre mercado.

No se nos ocurriría, en ningún caso, dejar en manos de la propiedad privada y del libre mercado la salud, la educación, los servicios sociales, la atención a la dependencia, pero sí dejamos mangonear el derecho al acceso universal a una vivienda digna que establece  nuestra Constitución.

En nombre de la propiedad privada y del libre mercado se defiende que los grandes propietarios de vivienda puedan jugar a su favor con los precios de venta, o de alquiler. Estamos hablando de los famosos fondos buitre que han invertido decenas de miles de millones de euros para hacerse con decenas de miles de viviendas de alquiler en nuestro país, controlando el mercado y los precios con mano de hierro.

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Vámonos de centenarios

noviembre 12, 2020

En estos días fuera del tiempo, en los que vivimos en espacios limitados y restringidos, inmersos en los ciclos vitales, trastornados por el ir y venir de los confinamientos, del desesperado discurrir de las estaciones, se nos han echado encima varios centenarios surgidos de detrás de cualquier efemérides.

Diez años de la muerte de Marcelino Camacho, ciento diez años del nacimiento de Miguel Hernández en Orihuela, o los ciento once del nacimiento de Largo Caballero. Hay muchos más, pero dejadme que los reserve para nuevos artículos y no alargue demasiado éste. Además cada una de estas efemérides convoca en mí recuerdos anclados en mi memoria, tal vez ocultos, pero no desaparecidos.

Marcelino siempre me trae a la mente el hombre sereno, amable, como el viejo maestro que una y otra vez insiste a sus alumnos en la necesidad de aprender, hasta que los chavales descubren, por sí mismos que, efectivamente, hay que aprender cuanto es necesario para vivir y que no se puede andar a la última pregunta, que cuesta dejar de hablar de oídas y aportar algo nuevo que sea mejor que permanecer callado.

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Los americanos del Norte han votado

noviembre 12, 2020

No he viajado a Estados Unidos, ni he estudiado especialmente su historia, sus negocios, sus desventuras, ni sus variadas aventuras. Debo reconocer que la carrera de Geografía e Historia me interesaron más las minas de la Montaña Roja y el trabajo de los indios en Potosí que las aventuras de los colonos que unas veces comían pavos con los indios el día de Acción de Gracias y otros se dedicaban a cortar las cabelleras de unos cuantos indios.

No hay que olvidar que la famosa y horrenda costumbre de arrancar cabelleras no la inventaron los indios, sino los colonos que iban ocupando tierras que los indios no consideraban tan siquiera suyas. Unos tienen la fama y otros cardan la lana, dice el refrán y cada día me parece más cierto, cuando veo que aquellos que exterminaron a los indios y los recluyeron en campos de concentración a los que llamaron reservas no ven derribadas sus estatuas.

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Volver a educar en tiempos de pandemia

septiembre 12, 2020

Si alguien nos hubiera dicho antes del colapso hospitalario que veríamos fábricas, oficinas, dependencias de las administraciones, colegios, institutos y universidades cerrados, no lo hubiéramos creído, hubiéramos llamado, cuando menos, alarmistas, o catastrofistas, a quienes nos lo hubieran contado.

A mediados de enero Ayuso andaba liada con quitarle el World Congress a Ada Colau, a finales de febrero, tras comprobarse el duro impacto de algunos casos, no se privaba de afirmar,

-Lo más peligroso ahora es el miedo, más que el propio virus, que normalmente lo que deja como secuelas son síntomas menores incluso que los de una gripe

A principios de año andaba obsesionada por rebatir a Greta Thunberg y a los ecologistas y a las bandadas de jóvenes preocupados por el cambio climático a base de contar que,

-Nadie ha muerto por contaminación en Madrid.

No vio venir la muerte en el horizonte, aunque en su favor cabe afirmar que casi nadie la vio llegar, hasta el punto de que muchos profesionales de la sanidad eran negacionistas “avant la lettre”, es decir, antes de que estos personajes existieran con las connotaciones y dimensión que hoy han adquirido, he escuchado a muchos especialistas afirmar que esto no era más que una gripe y que sembrar el miedo y la alarma no venían a cuento. Lee el resto de esta entrada »


Los colapsos y la extinción

agosto 14, 2020

Siempre damos nombre y fecha de nacimiento a cualquier acontecimiento que desborda nuestro entendimiento, nuestra capacidad de comprender. Lo hacemos constantemente, desde la crisis del 98 en España, la Revolución de Octubre en Rusia, o la francesa en París, el 2 de Mayo en Madrid, el día de la independencia en casi todos los países del mundo, el Día D, o el 18 de julio .

Claro que hay fechas que recordar y nombres útiles para alimentar la memoria, pero eso no puede hacernos olvidar que esas fechas señaladas evocan procesos de transformación profundos que cambiaron el mundo, nuestro mundo. Incluso las grandes extinciones masivas de especies que se han producido en el planeta (parece que fueron cinco antes de esta sexta que algunos dicen que ya estamos viviendo), tuvieron diversas causas que desarrollaron mucho más allá de una fecha.

En unos casos se trataría de periodos glaciares muy intensos en muy poco tiempo, en otros el aumento o la disminución de los niveles de oxígeno en los océanos, el exceso de vegetación, el impacto de un meteorito, el desbordamiento de la actividad volcánica, volúmenes brutales de dióxido de carbono, calentamiento global, tsunamis. Cada día descubrimos una nueva pista que echa por tierra anteriores elucubraciones. Lee el resto de esta entrada »


La revolución Premium

agosto 21, 2019

La teoría del colapso gana adeptos en cualquier lugar del mundo. Son muchos los que piensan que el modelo de crecimiento del planeta y sus efectos sobre el medio ambiente son ya insostenibles y conducen a la destrucción de la especie humana. Que el crecimiento desbocado del consumo es ya imposible desde hace tiempo.

Que los empleos que creamos desprecian el nivel de cualificación de las personas y nos condenan a empleos inseguros, inestables, precarios, mal pagados y sin derechos. Empleos que no se corresponden con el nivel de cualificación y las expectativas personales. Que son demasiadas las personas que quedan al margen, excluidos, condenados a la pobreza. Que los precios del suelo y la compra y alquiler de vivienda son inaceptables, alimentados por  la burbuja especulativa inmobiliaria y que habrá cada vez más personas que no puedan ejercer su derecho constitucional a una vivienda digna.

Que la crisis iniciada en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers y sus consecuencias sobre la economía, la producción, el empleo y las brutales lacras sociales, no sólo ha sido larga y tremendamente dura, sino que el fin de la recesión no ha acabado con ella. La crisis sigue ahí, como si hubiera venido para quedarse, dejando demasiadas víctimas por el camino y evidenciando la desnudez y la incapacidad del sistema financiero para enfrentar la realidad de una deuda impagable y en aumento. Lee el resto de esta entrada »


Los bárbaros del nuevo Norte

julio 18, 2019

Tenemos nuevo alcalde en Madrid. Tras un paso por la izquierda, en el que se han saneado las cuentas de la capital y pagado a los bancos buena parte de las deudas contraídas, la derecha ha vuelto a tomar las riendas del gobierno municipal. Se puede ganar por casualidad, pero casi siempre se pierde a causa de tus propios errores.

Uno de los grandes debates del momento parece ser el de si para llegar al gobierno de la triple alianza deberían haber aceptado la el apoyo y la presencia de la ultraderecha, contraviniendo las prácticas de los partidos democráticos europeos.

Otro tema de gran interés es saber en qué quedará Madrid Central. Hasta el nuevo presidente de CEIM ha llamado a compatibilizar la sostenibilidad medioambiental con la solución de las trabas que pueden haber sufrido algunas actividades económicas ubicadas en el centro.

Yo mismo, en el momento de implantación de Madrid Central, recordé que, si no se previene, la peatonalización y limitación del tráfico en determinadas áreas centrales, termina convirtiéndolas en centros comerciales llenos de gente (gentificados), un decorado para la invasión masiva de consumidores compulsivos.

Luego, llega la gentrificación, la transformación de los centros urbanos en parque temático, hotelero, nuevos restaurantes y viviendas de lujo. Se rehabilitan viviendas, suben los precios de la compra y el alquiler Se termina expulsando a la población nativa, que es sustituida por élites nuevas venidas a más. Coincidía en esta apreciación con urbanistas, vecinos y hasta con algún sindicato. Madrid Central sí, pero previniendo esos riesgos. Construyendo nuevas centralidades en los barrios que eviten la degradación de la periferia.

Pero, con todo, creo que el gran problema de Madrid no está en el centro de la capital. En cuanto a la presencia de la ultraderecha, no es un problema  exclusivamente madrileño, sino derivado de las insuficiencias que habitan en los partidos de la derecha y que les impiden ver lo que a cualquier europeo sensato no se le escaparía. Lo aprenderemos, desgraciadamente, demasiado tarde, como siempre. Lee el resto de esta entrada »


15 años del 11M

abril 5, 2019

Me resulta imposible articular un discurso coherente sobre aquel 11-M. El paso del tiempo no ha matizado en nada aquella incapacidad de entender a golpe de razón lo que había sucedido en un instante, cambiando Madrid y nuestras vidas para siempre. Sólo pude aferrarme entonces, sólo puedo refugiarme ahora, para mirar el pozo sin fondo de sinsentido, desolación, dolor, en el poema Los Heraldos Negros, de César Vallejo:

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios, como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma. ¡Yo no sé! / Son pocos, pero son. Abren zanjas oscuras/ en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. / Serán tal vez los potros de bárbaros atilas, / o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

El año 2003 había sido duro. Se había inaugurado con las costas gallegas cubiertas por el chapapote. España vivió unas Navidades negras que ni toda la marea blanca solidaria conseguía aliviar. Miles de voluntarios acudieron a limpiar las playas de aquello que Rajoy, como portavoz y vicepresidente del gobierno de Aznar, definía como hilitos, cuatro en concreto, regueros solidificados con aspecto de plastilina. Lee el resto de esta entrada »


Recordando a un poeta del pueblo

mayo 3, 2018

Cuando hayas leído el titular, casi seguro que, en el mejor de los casos, habrás pensado en el 76 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, en la cárcel de Alicante, mientras pelaba la cebolla de una vida que hubiera querido, al menos, terminar entre los suyos, junto a su mujer y su hijo.

No, tampoco se trata de otro poeta del pueblo como Marcos Ana, que bien merece también artículos y crónicas frecuentes. Me refiero a Andrés García Madrid. No lo busques en la Wiquipedia. Son pocas las menciones que encontrarás sobre él en Internet, a excepción de alguna referencia a varios de sus libros publicados hace muchos años y que aún puedes conseguir, de segunda mano, en algunas librerías y salvo unas pocas reseñas de la convocatoria, o de la concesión, del premio de poesía que lleva su nombre en la Fundación Ateneo 1º de Mayo de CCOO de Madrid.

Sin embargo, cuando vivía, Andrés García Madrid, era un conocido y reconocido poeta, un sindicalista de las CCOO, un habitante de Getafe al que sus vecinos y vecinas hicieron concejal del PCE en aquellas primeras elecciones municipales celebradas en democracia, tras una dictadura contra la que había luchado incansablemente. Hoy un parque de Getafe está dedicado al poeta Andrés García Madrid.

La Tertulia poética del Ateneo 1 de Mayo, en la que comencé mis pinitos como poeta, a ratos perdidos de tardes extraviadas, llevaba su nombre cuando ya la dirigía otro gran olvidado, el Indio Juan, aquel argentino cuyo emocionante y emotivo discurso de despedida para todas nosotras y nosotros, se titulaba algo así como Nada es casual. Lo utilicé para prologar mi primer poemario La Tierra de los Nadie.

El hijo del gran poeta chileno Gonzalo Rojas Pizarro (Premio Reina Sofía de Poesía y Premio Cervantes), decía, en una entrevista, que Chile es país de poetas, donde nadie lee poesía. Si eso ocurre en Chile, que podríamos decir de esta nuestra madre España, ese país de todos los demonios, del que hablaba el tío catalán de Esperanza Aguirre,  el también poeta Gil de Biedma.

Es nuestra España país de ripios fáciles y “cuentistas” que no escriben cuentos. No es que haya pocos lectores de poesía, sino que casi nadie lee nada. Si hacemos caso a las estadísticas publicadas, un tercio de las personas no lee nunca en España y otro tercio lo hace sólo por estudios, o por trabajo. A más de la mitad de los españoles sus padres nunca les leyeron un cuento.

Somos un país de grandes desigualdades y contrastes. Sigue existiendo una España profunda, no necesaria, ni exclusivamente, de carácter geográfico. Este año el número de poetas que han concurrido al Premio de Poesía Andrés García Madrid ha superado las 670 personas. Uno de los premios literarios con más audiencia, que se ha ido consolidando desde que decidimos crearlo allá por el año 2000.

Los ganadores del premio suelen ser poetas que, antes o después, consiguen otros reconocimientos nacionales o internacionales. A lo largo de estos años han formado parte de sus jurados escritores como Carlos Álvarez, o Manuel Rico, junto a jóvenes poetas que comienzan su andadura.

Acabamos de entregar los premios de este año, en las inmediaciones del Día de la Poesía, en una sesión en la que hemos podido escuchar las voces de los ganadores, leer poemas de Andrés García Madrid y escuchar las creaciones de otros poetas que han decidido participar en la lectura libre de poemas que promovimos a continuación.

Desde ese día, le he dado vueltas a una idea que me trasladó el hijo de Andrés. Recopilar su poesía y reeditarla. Me parece un proyecto encomiable al que hay que dedicar algún tiempo. No sólo por la familia y por quienes le conocieron. No sólo porque Andrés forma parte de nuestra memoria. Sino porque me parece de justicia y va siendo hora de que los poetas del pueblo sean conocidos y reconocidos. Y Andrés García Madrid era uno de ellos.


NO HAY VIDA DIGNA SIN TRABAJO DECENTE

octubre 6, 2016

 
ituc-wddw-logo-spanishMe piden desde la Vicaría de Pastoral Social e Innovación de la Archidiócesis de Madrid que participe en una Mesa Redonda, que se enmarca en la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Esa Jornada que la Confederación Sindical Internacional convocó por primera vez allá por 2008. Una mesa en la que participarán además Cáritas y las Hermandades Obreras de Acción Católica (CCOO).

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) había ido acuñando este término de Trabajo Decente. El propio organismo internacional, del que forman parte gobiernos, empresarios y sindicatos, considera que el concepto de trabajo decente expresa las aspiraciones a un buen trabajo y un empleo digno en un mundo globalizado. Un trabajo para las personas, que dignifica y permite el desarrollo de sus capacidades. Ese empleo, ese trabajo, debe permitir unos ingresos justos, sin discriminaciones de género, o de otro tipo. Un trabajo que se ejerce en el marco de unos derechos laborales que aseguran la protección de los trabajadores y Trabajadoras.

Fue en 1999 cuando Juan Somavia, el primer director general de la OIT que provenía del Sur del planeta, presentó una Memoria sobre Trabajo Decente, que contribuyó a difundir y generalizar este término. Según él, Trabajo Decente quiere decir derecho al trabajo, trabajo con derechos, protección social y diálogo social. Las Naciones Unidas recogieron el concepto y plantearon que sin Trabajo Decente es imposible conseguir un desarrollo económico y social sostenible, que asegure la libertad, la igualdad, la seguridad y la dignidad humana.

Eran conscientes de que sin crear oportunidades de trabajo decente, eso que llaman la gobernanza de las sociedades y la paz en el conjunto del planeta, tienen pocas oportunidades. La Recién creada Confederación Sindical Internacional (ITUC), convocó por primera vez, un 7 de octubre de 2008, la primera Jornada mundial por el Trabajo Decente.

Recuerdo cómo los sindicatos del planeta, organizaron aquella jornada. La página de ITUC se vio desbordada de visitas, donde cada amanecer, cada mañana, cada tarde y noche, trazados por el huso horario, contenían las actividades que en cada país se estaban desarrollando, retransmitidas casi en directo.

Recuerdo que nuestro Congreso de las CCOO de Madrid, celebrado ese mismo año, eligió el lema Vida Digna es Trabajo Decente, para enmarcar los trabajos del mismo.

Han pasado los años y el panorama del trabajo decente en el planeta sigue siendo desolador. Para empezar hay más de 200 millones de personas en el mundo que quieren trabajar y no encuentran empleo. De esas personas 74 millones son personas jóvenes y, en su conjunto, hay 30 millones de personas paradas más que en aquellos momentos de 2008, en los que comenzaba la crisis económica mundial.

Entre quienes trabajan en este mundo, hay 2.000 millones de personas que lo hacen sin contrato y sin derechos, sometidos a riesgos laborales y con salarios de miseria. El trabajo indecente contribuye a que el 80 por ciento  de la población mundial carezca de seguridad social, protección por desempleo, por enfermedad, discapacidad, vejez o maternidad.

La desoladora lista de destrozos, sería infinita. Pero terminaré resaltado otros dos datos que el sindicalismo internacional destaca. Son 168 millones las niñas y niños, que soportan la lacra del trabajo infantil y más de 21 millones de personas trabajan en condiciones de esclavitud. Eso que casi de forma eufemística se denomina trabajo forzoso.

Se preguntan los organizadores del acto, personas comprometidas con la dignidad de la vida humana, qué transformaciones se han producido en las relaciones laborales, hasta el punto de que podamos preguntarnos si el trabajo ha dejado de ser una garantía de acceso a una vida digna y cómo ha influido la precarización del empleo en la pobreza. ¿En qué se ha convertido el trabajo y cómo ha evolucionado (involucionado) la cultura del trabajo?

Ver, juzgar, actuar. Son los tres ejes de debate que plantean. Me parece una propuesta tremendamente moderna y actual. Conecta a la perfección con el debate abierto en las CCOO, al que hemos denominado Repensar el Sindicato. Me trae a la cabeza aquella canción de Luis Pastor, en otro memento de cambio profundo al que se vio sometida la sociedad española, la denominada Transición Democrática: Las cosas están cambiando… agárrense que allá vamos.

De eso se trata en estos momentos. La crisis económica mundial se parece cada vez más al golpe de estado en Turquía. La disculpa perfecta para asestar el golpe definitivo a un modelo de trabajo y de vida sustentados en derechos colectivos y personales, que aseguran el bienestar, la libertad, la justicia y la paz.

Tal vez conviene preguntarse si la respuesta se encuentra dentro de las fronteras de cada país, en el corporativismo de cada una de las organizaciones que hemos ido generando, o si va siendo hora de concitar voluntades surgidas de la pluralidad y la diversidad de cuantos asistimos al desmán que los poderes económicos, en confluencia con  poderes políticos subsidiarios y con la inestimable ayuda de sus escuderos a sueldo, están perpetrando dentro y fuera de nuestras fronteras.

Porque lejos de concebir un mundo en el que sus habitantes se vean igualados en torno al respeto de los derechos humanos y entre ellos el derecho a empleo decente, parecen empeñados en conducirnos a una desigualdad generalizada, aceptada, justificada y concebida como modelo, que nos conduzca a la destrucción del planeta, con los seres humanos dentro.

Por eso me siento tremendamente satisfecho y agradecido de acudir a este y a cualquier otro foro donde haya personas dispuestas a ver, juzgar y actuar en defensa de la vida digna y el trabajo decente. Dispuestas a seguir la invitación de Ernesto Sábato, Es hora de abrazarse a la vida y salir a defenderla.

Francisco Javier López Martín