Inteligencia artificial y empleo

febrero 4, 2020

Las revoluciones industriales siempre han venido acompañadas de miedo, prevención y alarma ante la posibilidad de que las máquinas terminasen con los puestos de trabajo. La palabra ludita sirve para definir a los seguidores de Ludd que quemaban las primeras cosechadoras y máquinas textiles de vapor.

Hay historiadores que consideran que la dispersión industrial en Inglaterra convirtió el movimiento ludita en una especie de variedad violenta de una negociación colectiva imposible. Algo de razón deben de tener porque la  verdad es que aquellos mineros, trabajadoras del textil, o los campesinos, no tenían nada contra las máquinas, sino más bien contra quienes hacían imposible que los avances productivos se tradujeran en mejoras económicas y sociales para ellos y sus familias.

Lo que tenían claro aquellas  buenas gentes era que, lejos de un mayor bienestar general, se producía un mayor empobrecimiento a causa del aumento de los precios, el desabastecimiento de mercancías y las guerras continuas. La emigración a las grandes concentraciones urbanas, hacinados en infraviviendas, sometidos a una brutal contaminación.

De la misma manera la ciudadanía de hoy en día comprueba cómo las mejoras tecnológicas traen empleos más precarios, salarios más bajos, deterioro de la protección social, aumento de las desigualdades y degradación de las condiciones de vida. No es que lo uno tenga que ver mecánicamente con lo otro. Pero el hecho el que el 72 por ciento de los ciudadanos europeos teme que los robots les terminen robando el puesto de trabajo.

Puede ser que haya quien argumente que la robotización, la inteligencia Artificial, la automatización de determinadas tareas están demandando nuevos profesionales, otro tipo de empleos y nuevas cualificaciones en campos tan diversos como el transporte, la educación, las industrias, o la sanidad. Es verdad. Igual que en anteriores revoluciones industriales, desaparecieron unos puestos de trabajo y nacieron otros nuevos. Lee el resto de esta entrada »


El nuevo gobierno y la cuestión social

febrero 4, 2020

Más de 40 años de convivencia, de vivencia, o de supervivencia democrática en España y aún cuesta aceptar que una coalición de la izquierda llegue al gobierno del país. Hay quienes nos han recordado que en un año que tenía los mismos días que éste y en el que cada número del mes coincidía en el mismo día de la semana, un Frente Popular de izquierdas ganó las elecciones y gobernó durante unos meses hasta que un golpe de Estado militar dio inicio a una sangrienta guerra civil.

Esa Guerra Civil se prolongó durante cuatro décadas en una dictadura que gobernó nuestra tierra y, sin embargo, no existe un estado de emergencia nacional ante el hecho de que un buen puñado de ayuntamientos y no pocas comunidades autónomas tengan gobernantes de derechas que cuentan con el apoyo de la ultraderecha neofranquista, o franquista a secas.

Esto no demuestra que cuarenta años de democracia hayan servido de poco, ni tampoco que eso que los españoles de derechas e izquierdas pergeñaron en el 78 no haya servido para nada, sólo sirve para recordarnos que los pueblos que no afrontan y solucionan sus problemas ancestrales están condenados a repetirlos. La demostración de que la democracia, pese a haber contado con uno de los recorridos más largo de nuestra historia, no siempre puede superar los males atrapados en la Historia. Nuestra Historia.

Uno de esos males, siempre a flor de piel, uno de aquellos que no se curan con el simple paso del tiempo, dejando correr los años, escondido en el montón de carpetas de asuntos que se solucionan con el tiempo, sobre la mesa de cualquier gobernante de turno. La cuestión social. Lee el resto de esta entrada »


Desde el salar al bosque austral

enero 23, 2020

En el aeropuerto de París un puñado de chilenos, unos cuantos franceses,  entonan una canción, El Pueblo Unido, el himno compuesto en 1973 por Sergio Ortega, junto a los integrantes del grupo Quilapayún, justo antes de que los militares golpistas recibieran el visto bueno de la CIA, vía Valparaíso, para acabar con el experimento de socialismo en libertad protagonizado por el gobierno de coalición de la izquierda encabezado por Salvador Allende,.

Alguien graba el canto y las redes sociales lo replican en millones de dispositivos. Hoy llaman viralidad a esa capacidad de propagarse como un virus aunque nadie sabe muy bien cómo funcionan. Algunos escriben tratados, artículos, tesis y hacen negocio, carrera y profesión de la actividad de transformar en viral cuanto tocan. Convertir en viral cualquier cosa se puede aprender y planificar, pero la casualidad tiene un importante papel en este juego de la multiplicación mágica de los panes y los peces virtuales.

El caso es que la casualidad de aquellos chilenos en el aeropuerto Charles De Gaulle me emocionaba, traía prendido el recuerdo de algo vivido junto a gente, mucha gente, hace tiempo, mucho tiempo. Allí estábamos, tal vez en una plaza, una calle, un estadio, un local cerrado, unidos, unos junto a otros muchos, cada uno venciendo su miedo, deseando alguna cosa que no teníamos, que nunca habíamos tenido, pero que deseábamos casi más que nada en nuestras vidas, tal vez porque nos era prohibida y estaba perseguida por ley. Lee el resto de esta entrada »


El complejo de Nostradamus y la guerra civil

enero 23, 2020

Algo se ha convertido en viral cuando en una reunión de familia, de esas que celebramos con motivo de cumpleaños, o fiestas navideñas, casi todos los asistentes conocen una noticia, chiste, referencia, vídeo. Este año, casi toda la parentela sabía que el año 2020 es tan bisiesto como el de 1936 y el calendario se repetirá en cada día del año. Algo que ocurre cada 28 años y que sucedió antes en 1992, 1964 y 1936.

Con semejante argumento un polemista profesional, asiduo de tertulias políticas y futbolísticas, bien relacionado con algún que otro comisario experto en cloacas del Estado y siniestros personajes del mundo de las finanzas, ha construido una moderna profecía a través de las redes sociales, El calendario de 2020 es igual que el de 1936 cuando se formó el Frente Popular y empezó la Guerra Civil. Y se queda tan pancho.

Una referencia que no ha faltado en el argumentario catastrofista de quienes pronostican el fracaso de la coalición de izquierdas que acaba de ser investida por el Parlamento y cuyo presidente ha visto ratificado su cargo por el Rey. Si éramos pocos… Suma y sigue, suma y sigue. Subirán los impuestos. Se arruinarán las empresas y los autónomos desaparecerán de la economía.

Los niños y niñas ya no podrán estudiar en colegios concertados. Ya verás como ahora tiene razón la presidenta madrileña y las parroquias del barrio son incendiadas, o por lo menos tendrán que pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles. Cataluña se irá de España y, con ella, Euskadi, Galicia, Andalucía y hasta León querrá existir como nación. Lee el resto de esta entrada »


La ruina de España

enero 23, 2020

Hicieron todo lo posible hasta el mismo día de la investidura para torcer la voluntad popular y promover un Tamayazo de nuevo tipo. Como no pudo ser anuncian una oposición dura, inasequible al desaliento. Nada va a ser fácil. Acaba de conformarse el nuevo gobierno y ya comienzan los agoreros a pronosticar grandes nubarrones y males que se avecinan.

Ahora es la CEOE la que anuncia un desequilibrio de 12.000 millones de euros adicionales en el déficit económico español. La verdad es que me parecen hasta prudentes si tomo en cuenta que los economistas, articulistas y tertulianos a sueldo de la derecha no bajan de los 50.000 millones de euros la estimación del incremento del gasto público derivado del cumplimiento de los acuerdos de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos.

Tras padecer una crisis brutal prolongada en el tiempo, que ha servido de disculpa para todo tipo de recortes en derechos sociales. Después de años en los que ha crecido el número de personas en situación de pobreza hasta alcanzar más de 12 millones en riesgo de pobreza o exclusión

Al final de una década durante la que el número de millonarios ha pasado de 172.000 a casi 980.000. Después de la que ha caído sobre nosotros, incrementar el gasto público en 12.000 millones para comenzar a taponar la brecha de los desequilibrios y desigualdades de todo tipo, me parece más bien poco. Lee el resto de esta entrada »


Carta abierta a un multimillonario español

enero 23, 2020

Andáis revueltos los ricos del país con la llegada de un gobierno de la izquierda nacido de la coalición del PSOE y Unidas Podemos. No se trata exactamente de la tan anunciada caída del régimen del 78 a lo que estamos asistiendo, sino tan sólo al final de esa fórmula de turno de dos partidos en el gobierno, que se ha mantenido inmutable a lo largo de los últimos 40 años.

Es cierto que, a nivel territorial, o local, siempre se han producido alianzas entre partidos de derechas, de izquierdas, o entreverados, que aseguraban la gobernabilidad. Hemos visto gobiernos del PSOE con IU, del PNV con el PSOE, o del PP con otras fuerzas nacionalistas, o regionalistas. Nunca ha pasado nada grave por ello.

Pero a nivel estatal, el PP y el PSOE se habían ido turnando en los gobiernos, bien porque obtenían una mayoría absoluta, o porque conseguían los apoyos de las fuerzas nacionalistas, fundamentalmente de Euskadi, o de Cataluña.

Ya no lo recordamos, pero existieron, aquellos tiempos en los que Aznar hablaba, o balbuceaba, catalán en la intimidad de su hogar. En los que pactaba con el PNV sus gobiernos, o en los que llamaba Movimiento Vasco de Liberación a los terroristas con los que negociaba.

El problema es que todo se acaba y la crisis inaugurada en 2008 ha terminado poniendo en cuestión la capacidad de dos únicos partidos para representar una realidad marcada por la diversidad, la pluralidad, las tensiones sociales y los intereses distintos y a menudo confrontados entre colectivos y entre territorios. El bipartidismo imperfecto ha saltado por los aires. Lee el resto de esta entrada »


El año del fin del mundo

enero 6, 2020

Nada que celebrar en el nuevo año, España se va a la ruina, dice el famoso cuñado con el que compartimos mesa, mantel y cuanto sobre ella colocamos en cada cena navideña. En otro lugar un tal Zulueta, que debe considerarse alguien importante, paga tuits publicitarios en los que dice que Sánchez e Iglesias tumban la confianza de los empresarios al nivel de la crisis.

Lo cierto es que mientras duró la crisis se multiplicó por 6 el número de millonarios en España. Ni tan mal les fue a algunos con la famosa crisis. Y la crisis continúa. La recesión va y viene, pero la crisis se ha convertido en escenario costumbrista entre nosotros, a base de precariedad en los empleos, los salarios, las vidas.

La reforma laboral les ha puesto en bandeja a los amantes de los altos y rápidos beneficios, la posibilidad de contar con una mano de obra atemorizada, temporal y de bajo coste. Así no hay que invertir en mejoras productivas, aunque el precio sea el no futuro, porque las empresas que no invierten en productividad y formación de sus trabajadores no tienen futuro.

La bolsa baja, dicen otros, por culpa del miedo que produce un gobierno de izquierdas. Pero lo cierto es que la bolsa baja y luego sube, en función de factores y miedos aleatorios, como un bombardeo de Trump, o una guerra comercial. Una bolsa como la española, en la que los inversores internacionales no aconsejan apostar, es un póker con las cartas marcadas, en el que siempre pierden los mismos, los pequeños inversores a los que alguien ha convencido de que son parte esencial del sistema y en la que ganan los que siempre ganan, la banca, siempre la banca.

La economía, como esencia de la vida es una enfermedad mortal, porque un crecimiento infinito no armoniza con un mundo finito. No hacía falta esperar a Greta para venir a contarlo, ya lo dijo Erich Fromm hace medio siglo. Por eso hay que repartir, difuminar, difundir, inventar miedos. Lee el resto de esta entrada »