El Ecuador de los Shuar

octubre 28, 2019

Ya sé que después de escribir sobre fifís, fresas, pirrurris y piojas resucitadas, me había comprometido a hacerlo sobre morenacos, chairos, nacos y mamertos. Pensaba cerrar un corto ciclo que me ayudara a entender mejor una sociedad tan lejana y tan cercana como la del México de nuestros días.

Sin embargo, la vida manda. No hay que dejar de lado las trasversales que se cruzan en el camino. No hay que perder la ocasión de encadenar trayectorias, enlazando unas con otras. Volveré a México, pero ahora tocaba preguntar por wash a un amigo,

-Jo, vaya lío que hay en Ecuador, ¿no? En las televisiones parece que todo está muy revuelto.

-Ya te digo. Y mi hijo pequeño está allí. Con los suhar.

Hizo la carrera en Madrid, un máster en Barcelona, algo así como Antropología y Etnografía. Cuando acabó decidió tomarse un tiempo para practicar lo suyo, en vivo y en directo, en un proyecto de cooperación internacional con los shuar. Cuando eres joven el tiempo es infinito.

Mi amigo se alegró, porque el tiempo del máster en Cataluña se le hizo eterno. Referéndum, manifestaciones, lazos y banderas, trasiego callejero. El chaval contento, envuelto en la estelada de acá para allá. Lo de Ecuador le pareció al principio hasta una liberación. Ahora piensa que nunca se sabe.

No tengo ni idea de quiénes son los shuar, ni qué hace su hijo con ellos, pero para eso está mi amigo,

-Los shuar son una étnia del tronco jíbaro y mi Juan se fue con ellos porque conoció en Barcelona a un amigo ecuatoriano y le puso en contacto con una ONG que tiene proyectos por allí. Ahora, a ver cómo nos lo traemos, además de que no quiere. Lee el resto de esta entrada »


Nosotros y la cultura prohibida, censurada, perseguida

agosto 21, 2019

Poco podía pensar, hace medio año, cuando escribí un artículo con motivo de la entrega del Premio Abogados de Atocha a nuestros cantautores, aquellos que defendieron la libertad en la negra dictadura franquista, que iba a tener que volver sobre el asunto. Luís Pastor, uno de los cantautores que recogió el galardón, ha sido sometido a la censura, la suspensión y la prohibición de un concierto, por parte de los nuevos gobernantes de la capital.

No es la primera vez que ocurre algo así en los últimos tiempos. Ya ocurrió con César Strawberry, el cantante del grupo Def Con Dos y ahora vuelve a ocurrir con Luís Pastor y su hijo Pedro, entre el silencio del “popular” alcalde, el pio-pío que yo no he sido de la ciudadana vicealcaldesa, el mirar para otro lado de la concejala de Cultura y el aplauso de la ultraderecha rampante y enaltecida. Todo ello viene a poner de relieve quién va a mandar de verdad en Madrid durante los próximos cuatro años.

La reacción de los tertulianos de la derecha, los creadores de tendencia a sueldo de los poderosos, esos mismos que defienden el pelotazo inmobiliario en Chamartín, al tiempo que la libre contaminación en Madrid Central, no puede ser más estrambótica.

Justifican la prohibición del concierto de Strawberry, no en función del grupo musical, sino en base a una sentencia del Supremo, que revisa el archivo anterior de la causa por parte de la Audiencia y le condena a un año de prisión por enaltecimiento del terrorismo. Una sentencia, por cierto, pendiente de los tribunales de Derechos Humanos y cuestionada por Amnistía Internacional como una vulneración más de la libertad de expresión en España.

Con respecto a Luís Pastor, como no hay sentencia de la que echar mano, vienen a decir que se trata de una decisión acertada y hasta le viene bien, porque va a tener como consecuencia el aumento de sus conciertos. Escuchando este argumentario redactado en el despacho de algún coach en comunicación al servicio del partido de turno y pagado con el dinero de todos los contribuyentes, cuando no con alguna caja B, la desolación del tiempo pasado se apodera del más pintado. Lee el resto de esta entrada »


La poesía, la plegaria y la muerte

julio 18, 2019

Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es la imagen de un lugar: un lugar en el que tus huesos y los míos sean sepultados, tirados, desenterrados juntos. John Berger.

 

Me topo de nuevo con este curioso texto de título provocador, Doce tesis sobre la economía de los muertos, escrito por John Berger. Pintor, escritor, articulista, guionista, crítico de arte, poeta, autor teatral y uno de los mejores filósofos de nuestro tiempo.

A lo largo de su vida pasó por el cristianismo, el anarquismo, el marxismo, o el comunismo para, a través de las influencias de gentes como Orwell o Walter Benjamin, terminar haciendo de la libertad una bandera para defender a aquellos que Galeano denominara los Nadies, ya fueran campesinos de la Europa vaciada, zapatistas de Chiapas, negros estadounidenses, disidentes de más allá del Telón de Acero, emigrantes, exiliados, o gentes sin un techo bajo el que cobijarse cada noche. Y todo ello sin renunciar a ninguna de las fuentes de las que fue bebiendo a lo largo de su vida.

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que la relación de los vivos y los muertos era cotidiana y se cuidaba intensamente. Hoy, mencionar esa relación en un artículo veraniego, cuando buena parte del personal se embarca en aventuras turísticas y nuestros políticos siguen empantanados en el tortuoso e inhóspito corral de las ambiciones humanas, a mí mismo me parece incómodo, cuando no inconveniente.

Ocuparse de nuestros muertos, tal como explica John Berger en sus tesis, suponía algo así como intentar visualizar la experiencia de quienes nos precedieron, intuir el fin hacia el que nos encaminamos. Sólo el egoísmo desenfrenado de la sociedad capitalista deshumanizada, de consumo compulsivo, ha permitido romper esa relación permanente y conseguir que pensemos en los muertos de forma esporádica, hasta considerarlos como eliminados.

A través de la religión, de todas las religiones, con sus ritos, sus ceremonias, sus oraciones, sus plegarias, los seres humanos hemos intentado establecer sistemas  y reglas de relación con quienes habitan ya fuera del tiempo. Difícil empeño éste de traspasar las fronteras que separan el tiempo de la infinitud.

Aquí es donde entra en escena la poesía. La poesía, ahora que la narración, el cuento, el artículo, se ponen al servicio de la construcción de eso que llaman un relato, que parece consistir en el imperio del chisme, el infundio, la patraña, o la certeza particular y no en el encuentro con el otro para buscar la verdad. Lee el resto de esta entrada »


Invitación a Marta Harnecker

junio 25, 2019

Acaba de fallecer Marta Harnecker. He visto muchas referencias a ella en las noticias latinoamericanas. Muy pocas en los medios de comunicación  españoles. Tal vez sea cosa del intenso trasiego y mercadeo político que nos traemos entre manos, de la obligación autoimpuesta de olvidar deprisa, o puede que la boda del futbolista y la presentadora, actriz y modelo, empalaga y satura toda nuestra capacidad de atención. La boda reencarnada del torero y la flamenca en la Sevilla eterna.

Me he atrevido a escribir un pequeño adiós, una despedida, un hasta siempre, en las redes sociales. Hay quien lo ha leído y ha callado. Quien recuerda lo jóvenes que éramos cuando cayó en nuestras manos su libro más famoso, Conceptos elementales de materialismo histórico. No falta quien la critica y hasta hay algún conocido compañero que me dedica un escueto, Lo que se aprendió de Marta Hacnecker explica en parte por qué la izquierda está como está.

Valoro en mucho esta opinión, sagaz y medida. He aprendido bastante de él en este bregar del sindicalismo. Le contesto, prudentemente, Maestro, o no sabían leer, o sólo leyeron lo que les interesaba. Inmediatamente me responde, Tal vez, camarada.

No pretendía yo juzgar a la persona, ni tan siquiera sus enseñanzas. Sólo recordar a alguien en el momento de su muerte. Mostrar mi imagen de ella. Recordar su vida. Poco más que dar curso a una necesidad de hacer memoria de aquellos años preconstitucionales, de transición y de comienzos de la democracia. Y van más de 40. Lee el resto de esta entrada »


Educar con Estilo

junio 25, 2019

Mi amigo Manuel, creo que ya he hablado de él en alguna otra ocasión, me envía una noticia aparecida en los medios de comunicación. Parece que el colegio Estilo cierra sus puertas por diversos problemas económicos, entre los cuales figura que los edificios alquilados en los que funciona, han pasado a otros dueños y su futuro inmobiliario en un lugar tan cotizado de Madrid pasa por otros derroteros menos educativos y más lucrativos.

Acompaña mi amigo la noticia con un comentario: Otra baja importante… Y los bárbaros de fiesta. No le falta razón. El proyecto de reconstruir un territorio libre para la educación laica en el Madrid franquista, imaginado por Josefina Aldecoa en 1959, se hunde sesenta años después, acosado por los intereses inmobiliarios y por un Madrid en el que vuelven a patrullar los bárbaros de todas las tribus, engalanados con todas sus pinturas guerreras.

Josefina Aldecoa se había inspirado en su madre y en su abuela, dos maestras amantes de las ideas pedagógicas modernizadoras de la Institución libre de Enseñanza (ILE) para alumbrar su propio pensamiento educativo. Resulta curioso que la ILE acabase sus días, también, sesenta años después de su fundación en 1876, a manos de un golpe de estado militar que pretendia liquidar cualquier intento de modernización, alejarnos de Europa, sojuzgar la libertad, pisotear derechos, aunque para ello hubiera que encarcelar a media España dentro y fuera de los campos de concentración, o fusilarla en las tapias de los cementerios y en las cunetas de los caminos. Lee el resto de esta entrada »


La universidad como negocio

abril 5, 2019

El Gobierno de Madrid, en el último momento, justo antes de la disolución de la Asamblea de Madrid, ha decidido hacer algunos regalos, de esos que terminan abriendo puertas giratorias, en forma de libro de favores pagaderos en un futuro inmediato. Así, se han aprobado tres nuevas universidades privadas. Dos de ellas son fruto de procesos de secesión desencadenados en centros dependientes de la Universidad Complutense y de la Rey Juan Carlos.

Muy poderosos intereses tienen que estar en juego para que, pese a los informes desfavorables del Consejo Universitario de la Comunidad de Madrid, de la Fundación para el Conocimiento Madri+d, o las alegaciones presentadas por todos los rectores de las universidades públicas, el gobierno haya sometido a la Asamblea de Madrid a la presión de que los grupos del PP y Ciudadanos hayan aprobado una decisión que ha sido recurrida ante los tribunales y que ha sido admitida a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Por pura prudencia, convendría haber aplazado la decisión, pero la soberbia de las Administraciones hace que siempre prefieran pagar con dinero público y a posteriori, los costes de sentencias perdidas. Como nadie asume las irresponsabilidades políticas con dimisión, inhabilitación, multas, o condenas  personales, los gobernantes siguen a lo suyo y ya pagará la Hacienda Pública, que como se han encargado de explicarnos, somos todos. Lee el resto de esta entrada »


La elección de la primavera

abril 5, 2019

Cada año es más difícil determinar el momento en que cambiamos realmente de estación. Dicen que es cosa del cambio climático. Inviernos con trazas de primavera, veranos que tardan en abrirse camino para luego, a última hora, desencadenar tsunamis de calor que se prolongan hasta bien entrado el otoño. Primaveras amilanadas, que van llegando como de prestado, ya florecidas y de repente se congelan entre copos de nieve, antes de dar frutos.

La primavera política nacional baila al ritmo que le marca el clima. Expatriada de sí misma, desatendida por sus cabecillas, menospreciada por los lugareños, arrinconada por quienes han aprendido a imponer su voluntad a golpe de talonario, maletín, sobre, puerta giratoria y correa, eso que en alemán se llama gürtel.

Allá por 1957, en su discurso ante la Academia de Estocolmo, que acababa de concederle el Nobel de literatura, Albert Camus, el incansable defensor de la verdad y la libertad, decía, cada generación se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no podrá hacerlo. Pero su tarea es quizás mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Lee el resto de esta entrada »