A este sindicalista le vale este acuerdo

diciembre 2, 2019

Andan los amigos, afiliados, inscritos, o como quiera que les llamen en cada caso, de Podemos, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Izquierda Unida y el PSOE, dando su opinión, al parecer no vinculante, sobre si es posible, aconsejable, necesario, un gobierno de izquierdas, o no.

Perdió la izquierda una oportunidad de oro antes del verano. Todos debieron intuir que más adelante sería aún más difícil, pero todos prefirieron dar su oportunidad a la derecha ultraliberal, a la otra conservadora y sobre todo a la ultraderecha, para que ahora respiremos un aire más cargado, viciado y agobiante. En un sinvivir, vaya.

He dedicado muchos años de mi vida al sindicalismo. He visto gobernar a la izquierda en diversas versiones monocolores, colaboradoras y hasta coaligadas. También he visto a la derecha, casi siempre monocolor y pepera, pero no con menos versiones, porque esos colores azules monocromáticos,  escondían en su seno sensibilidades muy distintas.

Desde el conservadurismo, al ultraliberalismo, que luego quiso ser ciudadano y terminó siendo comparsa, charanga, murga carnavalera. O desde el centrismo a la ultraderecha, esa que ahora ha decidido dar la cara y desgajarse de la casa madre, donde Aguirre, o Aznar, les alimentaban con sopa boba y empleos inventados.

Por eso, como a los sindicatos del país, me parece suficiente, necesario y ajustado a necesidad, el acuerdo suscrito entre Sánchez e Iglesias. Ya sé que es un decálogo de buenas intenciones, sin demasiadas concreciones. No son cien, doscientos, ni trescientos puntos concretos de desarrollo de una acción política, pero mucha letra no hace más entendible ni seguro un acuerdo político. Si hay voluntad ya llegarán esas concreciones. Ya he visto muchos grandes, largos y sesudos programas electorales nunca cumplidos, después de no ser nunca leídos.

Es más, con la mitad de lo escrito y hasta la mitad de su cumplimiento también me parecería bien.  La vida se está poniendo muy complicada y me parece que debo saludar toda mejora, sin grandes efusiones, pero con voluntad de avanzar. Decir que este gobierno va a combatir la precariedad laboral, intentar crear empleo y garantizar trabajo digno, estable y de calidad, me parece bien y no poco.

Luchar contra la corrupción, regenerar la política y defender los servicios públicos (educación, sanidad, servicios sociales y dependencia), blindar las pensiones, la vivienda como derecho, apostar por la ciencia, la innovación y hacer posible que nuestros científicos emigrados puedan volver a casa, mejorando la calidad del empleo en el sector, qué queréis que os diga, sólo merece mis aplausos.

Controlar el insufrible crecimiento de las casas de apuestas que degradan la vida de los barrios, significa dar respuesta a los vecinos y vecinas que ven cómo aumenta la dependencia de la nueva droga de la apuesta, condenada a arruinar familias, infancias y vidas.

Luchar contra el cambio climático, proteger el medio ambiente, la biodiversidad, parecía para muchos una ñoñería hace poco tiempo, pero con la que está cayendo, o hacemos algo y rápido, o nos inmolamos como planeta y como especie suicida.

Defender derechos como el de tener una muerte digna supone una de las mayores muestras de respeto a los vivos. Recordar a nuestros muertos, a los desaparecidos a la fuerza, son cosas que parecen banales, pero sin las cuales no tendremos una convivencia de los vivos, que necesita de la memoria de nuestros muertos. También el aprendizaje de sus dramas humanos, que nadie debe repetir, ni alentar.

Defender a los pequeños, a quienes viven la precariedad, ya sean jóvenes, mayores, autónomos, cualquier tipo de trabajador o trabajadora, apostando por un crecimiento sano que asegure el bienestar de las personas. Apoyar la cultura, o el deporte y la estabilidad de quienes viven ahora malamente de estas actividades.

Prevenir y combatir las desigualdades. La de la mujer, la de los desfavorecidos, la de quienes viven en la España vaciada, o quienes sufren la explotación y la trata y esclavitud, por ser mujer, inmigrante, menor de edad. Esas desigualdades que desembocan en pobreza, marginación, exclusión, degradación de las condiciones de vida, salud, vivienda. El futuro sin igualdad real, será un futuro de discriminaciones sin libertad efectiva.

Comenzar a hablar (sólo hablar ya es mucho) sobre España. Lo que nos une y lo que nos separa. Nuestra necesidad de políticas universales, pero adaptadas a nuestras realidades locales, regionales, nacionales. Resolver el problema de las reformas necesarias para que cada cual se sienta bien en España, en Europa y en el Cantón de Cartagena. No es fácil, pero hablando se entiende la gente y qué mejor que empezar en torno a una mesa. Sin redes sociales de por medio, a ser posible.

Hacer política exige dinero, recursos, presupuesto. Decidir quién pone la pasta y cómo se gasta, qué prioridades se aplican, pensando en el sostenimiento de la cohesión social y el estado del bienestar sólido y duradero. La fiscalidad justa y el presupuesto son elementos esenciales y muy poco valorados en política.

Hasta aquí el acuerdo. Ya lo he dicho. A mí me basta. Me parece lo suficientemente bueno para quienes viven de su trabajo. No temo a las bases. Temo a la irresponsabilidad ya demostrada por los dirigentes. La de quienes dejaron caer al gobierno. Quienes no asumieron los resultados electorales y dejaron pasar el tiempo hasta forzar unas nuevas elecciones. Quienes olvidan el hoy, pensando en un mañana que nunca será, o que, cuando llegue, ya no será.

Un poquito de responsabilidad en la izquierda. Por favor, o sin favor.


Evo, el líder indígena cocalero

diciembre 2, 2019

-Han permitido que la Biblia vuelva a entrar en el Palacio de Gobierno ¡Primero Dios!

Es la flamante e infamante presidenta golpista de Bolivia tomando el poder. Todo un programa de gobierno. La cruz y la espada de las fuerzas armadas, el dinero, la corrupción y la policía que han desalojado a Evo Morales de la Presidencia. Vuelven los buenos tiempos del fracasado ultraliberalismo de la Escuela de Chicago.

Estoy en la sala de reuniones de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Madrid. En un hoy, que no es hoy. Un día cualquiera de un año indefinido, hace más de una década. Recibo a un líder sindicalista cocalero llamado Evo Morales. Recorre varios países europeos. Se reúne con líderes políticos y sindicales. Difunde los problemas de los indígenas bolivianos. Habla de su intención de presentarse a las elecciones presidenciales.

En Bolivia los campesinos productores de coca defienden sus derechos formando sindicatos. Evo es uno de sus líderes. Los problemas de los indígenas son muchos. Sobre todo la condena de silencio, privados de la tierra, del agua, de los derechos más esenciales a la salud, la educación, una vivienda digna, un empleo que asegure unos ingresos suficientes para vivir.

Han pasado los años y aquel sindicalista de los productores de hoja de coca (no confundir con los industriales de la coca, los traficantes de coca, los gobiernos que protegen el inmenso negocio de la droga) terminó llegando democráticamente a la presidencia de Bolivia.

Desde entonces el Producto Interior Bruto se ha más que triplicado. Evo ha reducido su salario casi en un 60 por ciento, mientras que el salario mínimo se ha multiplicado por 10. Ha reducido la mortalidad infantil a la mitad. Sus campañas de vacunaciones han permitido la casi total eliminación de enfermedades como el sarampión, la polio, la rubeola. Los presupuestos de salud se han triplicado.

Los recursos educativos han pasado de medio millón de dólares a casi tres millones y medio y Bolivia ha sido declarada territorio libre de analfabetismo. Las mujeres ocupan más de la mitad de los puestos en la Asamblea Nacional y poco menos de la mitad en el Senado. Casi el 70 por ciento de ellas son mujeres indígenas. Evo ha creado una pensión pública a partir de los 65 años y un programa de ayudas económicas para todos los estudiantes.

El país es dueño de sus telecomunicaciones, su petróleo, su gas, su telefonía, su electricidad, su tierra, su agua. No quiere decir que el Estado sea el dueño de las empresas, pero participa en las mismas y asegura que los tradicionales abusos sobre la población se hayan eliminado. No hay que olvidar que hacer llegar el agua a cada casa, o instalar un sanitario en cada vivienda, era una conquista impensable antes de llegar Evo.

Durante su mandato se construyeron decenas de fábricas de litio, cemento, automoción, textiles y casi 13.000 cooperativas. 134 nuevos hospitales. Más de 1.100 escuelas, Más de 7.000 centros deportivos y 25.000 kilómetros de nuevas carreteras.

Es la inmensa tarea de un indígena, pobre, sindicalista, que no acabó los estudios primarios, al que el orgullo de clase, las convicciones personales, el compromiso con su pueblo, le llevó a disputar el gobierno y la Presidencia a los que estudiaron en Chicago, Harvard, Oxford, Yale, o en una universidad española. Formados para seguir haciendo lo que siempre habían hecho sus antecesores. Nada nuevo bajo el sol en El Alto.

Dirigir un país tan pobre como Bolivia, obtener los recursos necesarios para acometer las inversiones imprescindibles para su desarrollo, atender y resolver las tensiones entre sectores sociales tradicionalmente enfrentados y con intereses contrapuestos debe ser tremendamente complicado.

Construir una carretera puede ser bueno para el desarrollo de un territorio, pero puede deteriorar el medio ambiente. Cerrar una instalación petrolera en la selva es bueno para el medio ambiente, pero malo para la economía nacional. Dar tierras al campesinado puede ayudar a mucha gente, pero los desmontes e incendios pueden contribuir a que la selva continúe retrocediendo y los problemas ambientales sigan aumentando.

Con todo no ha sido ninguna de estas cosas la que ha conducido al golpe de Estado perpetrado por la policía, el ejército, una parte del empresariado, los corruptos de siempre y la domesticada oposición política, con permiso del imperio del Norte. Los inmensos beneficios económicos de las grandes corporaciones se han visto reducidos, los corruptos se encuentran sometidos a procesos judiciales. Ocho bases estadounidenses han sido cerradas.

Por si faltaba algo en el golpe, resulta que Bolivia es dueña de las mayores reservas de litio del planeta, imprescindible para fabricar las baterías eléctricas de los coches que fabrican masivamente las multinacionales.

Tampoco la jerarquía eclesiástica boliviana ve con buenos ojos que la nueva Constitución haya eliminado el catolicismo como religión de Estado. Evo se declara católico de base y, como la mayoría de los indígenas, practicante del culto de la Pachamama, la Tierra Madre. El Papa visitó Bolivia,

-Pido humildemente perdón no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por todos los crímenes contra los pueblos originarios, durante la llamada conquista de América.

En alguna ocasión Evo ha dejado claro, sobre Francisco,

-Tengo enormes coincidencias sobre el capitalismo, sobre la Madre Tierra, sobre la justicia social. Por eso desde el momento en que lo conocí en Brasil, hace dos años, dije: Ahora sí tengo Papa.

Está ocurriendo en América Latina, desde Chile a Venezuela, pasando por Ecuador, Colombia, o Brasil. Los pueblos aspiran a vivir con dignidad y no soportan el enriquecimiento abusivo, las desigualdades crecientes, la secular pobreza. En el siglo pasado, con la complicidad de los Estados Unidos, proliferaron los golpes militares que impusieron el rancio neocolonialismo y el ultraliberalismo destructor de economías, pueblos y recursos.

Hoy Bolivia, con la complicidad de Trump, vuelve a vivir un golpe de cruz, dinero, espadas militares y botas policiales. Evo es otra de sus víctimas. El pueblo boliviano afronta uno de los periodos más duros de su historia por haberse atrevido a soñar aquello que el Papa de Roma les dijo en su visita, allá por 2015,

-Necesitamos un cambio. Queremos un cambio real. Un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta. No lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos… Y tampoco lo aguanta la hermana Madre Tierra.

Y Evo responde,

-Mi único pecado es ser Indígena y amar a mi Pueblo.

Así pues este golpe es el de la fuerza bruta y las malas artes del dinero corrupto, dueño de las fakes repetidas sin parar, el de las espadas cruzadas de militares, policías y los omnipresentes asesores estadounidenses. Pero la cruz ya no es suya, ni lo son los pueblos, ni lo es la Tierra.


Sindicalismo y elecciones

noviembre 3, 2019

Vamos hacia unas nuevas elecciones políticas que se van convirtiendo en costumbre, rutina y hasta manía. Elecciones poco ilusionantes para la izquierda que esperaba un gobierno de coalición, confluencia, cooperación, o como hubiera querido llamarse, pero con un programa de progreso que superase los recortes, o al menos repartiera los esfuerzos equitativamente.

Elecciones convertidas en segunda oportunidad para una derecha que daba por descontados unos cuantos años de gobierno de la izquierda y que se ha encontrado de bruces con la posibilidad de recomponer la figura y rehacer el mapa político nacional.

Elecciones que parece que lavarán definitivamente la cara de un bipartidismo que se apresta a beneficiarse de las contradicciones, dudas, indefiniciones, incapacidades de una autodenominada nueva política que ha envejecido a pasos agigantados. Los vaticinios no son halagüeños para riveristas, pablistas, ni tampoco para el errejonismo surgido de la dispersión y fractura de Podemos, sus confluencias y mareas.

Si otro beneficiario colateral pudiera haber en todo este inmenso disparate sería el de la ultraderecha emergente que no ha tenido tiempo de desgastarse y que representa lo más oscuro del pasado que había estado, hasta el momento, agazapada y cazando a la retranca en los apacibles cotos aznaristas y del aguirrismo.

Como siempre, los grandes perdedores serán las trabajadoras y trabajadores y sus organizaciones. No me refiero sólo a sus sindicatos, que también, sino a toda clase de organizaciones sociales, ya sean vecinales, ecologistas, culturales, deportivas, o de cualquier otro tipo.

Las luchas sindicales de los últimos años han combatido las reformas laborales, sus efectos en la negociación colectiva y la pérdida de derechos conquistados. Junto a otras organizaciones sociales, los sindicatos han construido plataformas, mareas, cumbres, para hacer frente a los recortes sanitarios, educativos, en servicios sociales, o defender el sistema público de pensiones. Lee el resto de esta entrada »


De chairos, pejes, amlovers y morenacos

noviembre 3, 2019

Tras el paréntesis que abrí para hablar de los suhar y el conflicto que viven en Ecuador, va siendo hora de cerrar el pequeño ciclo que comencé cuando escribí sobre los fifís, pirrurris, fresas y piojas resucitadas en México, adentrándome ahora en el mundillo de los chairos, pejes, amlovers y morenacos, que han revolucionado el panorama mexicano y han llevado a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia de México.

Si no he entendido mal a mi amiga mexicana, los chairos en su tierra vienen a ser aquellos que se oponen a la derecha casi siempre gobernante y que defienden políticas de solidaridad. El sentido negativo del término proviene de que el femenino de chairo es chaira.

Esa negatividad no tiene que ver con la definición de la palabra por parte de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). De hecho pocos saben ya en España que la chaira es la cuchilla que usan los zapateros para cortar las suelas de los zapatos y sobre todo esa lima que se utiliza para afilar las navajas.

Sin embargo la Academia Mexicana de la Lengua se muestra más variada en sus definiciones de chaira. Sirve como sinónimo de fea y también para definir a una persona poco refinada, tosca, basta. Pero sobre todo afecta a los chairos mexicanos el que la palabra designe a personas de buena posición social que, sin jugarse gran cosa, se posicionan como partidarios de los movimientos ecologistas o antiglobalizadores. Por último, una chaira define también el acto de la masturbación.

Los chairos serían, por tanto, el equivalente a nuestra gauche divine, esa izquierda divina de la muerte, de origen burgués, compuesta por activistas de sillón y de salón, bien predispuestos a sentirse satisfechos y darse placer con esas acciones simbólicas en las que se embarcan. Lee el resto de esta entrada »


La insoportabilidad de Cuelgamuros

noviembre 3, 2019

Me asomaba a la pequeña terraza. Al fondo, a la derecha, una cruz se alzaba en el horizonte de la Sierra. Ha formado parte del paisaje de mi infancia y la infancia es la única patria reconocible. Así están las cosas. Así son si así os parecen.

No quiero decir que me parezca mal hacer caso a Gibson y realizar una voladura controlada. Ya he perdido muchos paisajes que vienen de las nieves de mi infancia,

-Los lobos han bajado esta noche, entre la nieve y han matado unas vacas en la dehesa,

La dehesa boyal, la de todo el pueblo, fue vendida hace muchos años a los constructores y ahora hay un montón de chalets sobre el pasto del ganado.  Los lobos desaparecieron, luego han vuelto, pero no bajan por el momento hasta las urbanizaciones.

Santos Juliá pontifica que sólo las ruinas del monumento serían dignas de perdurar, como simbólicos despojos de la dictadura. La dictadura franquista, en realidad, nunca estuvo en ruinas. Como no lo estuvieron nunca las dictaduras comunistas del Este de Europa. Los viejos ricos siguieron siendo ricos y asimilaron, mediante la utilización de abundantes puertas giratorias, a muchos de los nuevos políticos democráticos que acabaron sentados en sus viejos consejos de administración, como nuevos ricos.

Los pobres corrieron la misma suerte de siempre y desde entonces siguen preparándose para desempeñar el papel de víctimas de uno u otro bando, cuando las guerras civiles vuelvan a declararse, aunque sean menos cruentas, más controladas,  acotadas en el tiempo y en el espacio, más a la catalana. Lee el resto de esta entrada »


Teníamos un plan

noviembre 3, 2019

Me llama la atención cómo han cambiado los tiempos. Hace no tantos años, no más de veinte, la política urbanística se regía por decisiones políticas que se plasmaban en un Plan. Madrid tenía un Plan General de Ordenación Urbana y hasta Gallardón, al frente de la Comunidad de Madrid, se esforzaba en consensuar un Plan Regional de Estrategia Territorial.

Parecen cosas del pasado. Aquellos tiempos en los que el alcalde Tierno Galván presentaba el Plan General del 85, que habían redactado y sometido a consulta los responsables de urbanismo municipal, herederos de Eduardo Mangada, que había sido primer teniente de Alcalde y concejal de urbanismo en la primera corporación democrática,

-El hecho es que el Plan se fue configurando y vi que era la ciudad reducida a texto, lo mismo que la teología es la divinidad reducida a texto. Así como la textualidad de lo divino es la teología, el Plan es la textualidad de la ciudad. Pero hace falta un texto para leer la realidad, que es la tarea intelectual más alta, convertir la realidad en texto legible.

De eso se trataba, en palabras del viejo profesor,

-Leer significa entender,

La ciudadanía, las mujeres y hombres que habitan la ciudad, aprendiendo a leer, interpretar, juzgar la realidad del territorio que habitan, decididos a transformarla. Recuerdo movilizaciones, allá por el 87 del siglo pasado, contra la desrucción de espacios industriales integrados en la ciudad, para ser recalificados como suelo para construcción de viviendas, caras por supuesto. Lee el resto de esta entrada »


Ecuador, el poder de las venas abiertas

noviembre 3, 2019

Dice Eduardo Galeano, Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neo-colonial, el oro se transfigura en chatarra y los alimentos se convierten en veneno.

Era el año 1971 y a sus 31 años, acababa de ver publicado su libro Las venas abiertas de América Latina. Un fresco y hermoso ensayo sobre la conquista, la colonización, el imperio español, la independencia, la pervivencia del  colonialismo local de los criollos, el colonialismo británico y, más tarde, el de los Estados Unidos.

Poco podía intuir que los rostros del neo-colonialismo tendrían, pasado el tiempo, rasgos chinos al frente de bancos y corporaciones multinacionales. Poco podía pensar que, además de los omnipresentes estadounidenses, otros americanos, también del Norte, pero esta vez canadienses, o australianos del otro lado del Pacífico, iban a obtener concesiones del gobierno ecuatoriano para deforestar la Amazonía; para extraer petróleo y quemar inmensas cantidades de gas sobre la selva y sus pobladores; para horadar minas de cobre a cielo abierto, acaparando el agua y contaminándola; para instalar poderosos agronegocios, y construir pantanos, presas, centrales hidroeléctricas en los caudalosos ríos.

Nuestro querido Eduardo Galeano, con su inmensa humanidad a cuestas, decía que América Latina era región de venas abiertas, Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. Lee el resto de esta entrada »