Mayores, menores, mujeres y pandemia social

octubre 29, 2020

La pandemia del Covid-19 sigue golpeando a nuestro país con brutalidad, a Madrid con ensañamiento. Hay quien dice que ya habrá tiempo de reflexionar sobre lo que nos están pasando ahora mismo, ya llegará el momento de extraer conclusiones y demostrar que hemos aprendido las lecciones.

El problema es que ese tiempo para el pensamiento ya no lo tenemos, ni lo tendremos. Sin solución de continuidad tras la pandemia vino una segunda oleada de la misma y ya hay países que embocan la tercera andanada. La reflexión que tenemos por delante hay que hacerla ahora, pensando en quienes están padeciendo las consecuencias más duras del desastre en curso.

Para empezar, la pérdida de empleos, el cierre de empresas y centros de trabajo, las medidas de confinamiento en los momentos difíciles, las precauciones de mantener la distancia física, el uso de mascarillas y geles, los cambios en el sistema educativo, en la convivencia cotidiana, han producido un descontrolado, e incontrolable, aumento de la sensación de soledad, de ansiedad, miedo, agotamiento mental, estrés. Lee el resto de esta entrada »


Una dependencia de juguete

octubre 29, 2020

El Coronavirus ha puesto a prueba la resistencia, la calidad y la fortaleza de la protección social en nuestro país. La atención a las situaciones de dependencia, sin ir más lejos, ha demostrado sus carencias, insuficiencias, debilidades y escasas fortalezas. Estamos ante una red de protección condenada a la precariedad, sin procesos de cualificación permanente, infradotada económicamente y entregada a los intereses del negocio privado.

El valor de la atención a la dependencia depende de la importancia que concedamos al trabajo de quienes realizan esas tareas y desde los primeros momentos de la pandemia hemos comprobado cómo se prestaba atención mediática a los hospitales, a los centros de salud, a sus profesionales, a los cuales aplaudíamos desde las ventanas cada tarde. Lee el resto de esta entrada »


Mayores, pandemias y nuevas tecnologías

octubre 10, 2020

Vivimos más años, pero eso no significa que vivamos mejor. La pandemia nos ha demostrado que la vida de nuestras personas mayores estaba en peligro y no teníamos con qué defenderla. En el caso de España más del 95% de las personas fallecidas por coronavirus tenían más de 60 años.

Tal vez, antes de la tormenta, podríamos haber pensado en hacer fáciles los días de sus vidas, pero convertimos en  negocios sus años. Dimos la espalda a la vejez, a la muerte y nos volcamos en la vida eterna mientras dure, mientras dure el dinero y la juventud, o al menos el gimnasio y la clínica dermoestética, o la cirugía plástica, mientras el cuerpo aguante.

Quiero pensar que hemos aprendido, pero es posible y más que probable que no sea así, por eso vamos a necesitar aprender a escuchar entre tanto ruido, escuchar a las personas, escuchar a las personas mayores. Claro que necesitamos nuevos productos farmacéuticos, claro que vamos a necesitar mucha tecnología médica puntera, cada uno de esos inventos necesita abundante inversión que debe ser recuperada con precios extraordinariamente altos. Pero sobre todo vamos a necesitar que la innovación, la investigación y la inversión acudan deprisa a tapar el hueco de la atención personal de las personas mayores. Lee el resto de esta entrada »


Defender la vida de las personas mayores

octubre 6, 2020

El día 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores. Hace poco eran viejos, ancianos, alguien decidió cambiar las palabras, tal vez con la intención de que dar otro nombre a las cosas cambia la realidad, así, sin más ni más, así, como si fuéramos dioses y nuestras palabras cambiaran el mundo a nuestro gusto. Por eso, no viejos, no ancianos, sino personas mayores, personas de edad.

Es una idea de la ONU, desde 1991, capicúa, como parte de esas ansias bondadosas, bienintencionadas, buenistas, de dedicar un día a cada problema, para que ese día se hable del asunto en los medios de comunicación y las instituciones, ONGs, empresas, realicen declaraciones, inauguren cosas, presenten informes, cosas que remuevan conciencias, las tranquilicen después y las olviden el resto del año.

No soy un negacionista de los días mundiales, o internacionales, más bien al contrario, procuro aprovecharlos para leer sobre el asunto conmemorado, pensar un poco, sacar conclusiones, hablar del problema y hasta cabrearme, eso que algunos llamaron un buen día indignación. Procuro, incluso que la indignación vaya más allá de un día, una primavera y se mantenga en el tiempo. Lee el resto de esta entrada »


Mayores en tiempos de pandemia

julio 27, 2020

Hay quien asegura que la humanidad sólo reacciona y busca soluciones urgentes a sus problemas en situaciones extremas. Puede que sea verdad y también que sea en esos momentos cuando se ponen de relieve las peores miserias de una sociedad.

Las personas mayores han sido, sin duda, las principales víctimas de la pandemia, pero también han contribuido a desvelar la peor cara de la sociedad que hemos construido, asentada en el egoísmo, la barbarie y la más absoluta falta de empatía que nos conduce a aplicar una resilencia sectaria y xenófoba.

El coronavirus se ha cebado en las personas mayores, hasta el punto de que el 95 por ciento de las muertes se produce entre mayores de 60 años y, especialmente, mayores de 70. La mayoría de las personas con estas edades tienen afecciones previas y subyacentes que facilitan el impacto del COVID19 y producen riesgos de muerte hasta cinco veces superiores a la media.

La pandemia nos ha situado ante la realidad de la existencia de eso que llaman triajes y decisiones sobre atención médica y aplicación de terapias destinadas a salvar la vida de determinadas personas aplicando criterios como la edad. Nos ha familiarizado con la existencia de desigualdades que impiden que muchas personas mayores puedan ejercer su derecho a una atención social y sanitaria de calidad. Nos ha colocado ante los terribles efectos de los recortes en políticas de atención a las personas mayores. Lee el resto de esta entrada »


El destrozo económico y social del coronavirus

mayo 12, 2020

Algunos economistas se han convertido en obligada referencia en no pocos programas televisivos especializados en echar carnaza al circo donde los tertulianos se enzarzan a mamporros de amañada lucha americana, en defensa de tal o cual partido, de tal o cual líder político. Luego acaba el espectáculo, se saludan, se toman juntos una cervecita, cobran y se van para casa, solos, o acompañados, pese al confinamiento

(esa desgarbada figura que cruza en ropa interior ante la cámara por detrás del pretencioso tertuliano online)

-Hay dos clases de economistas, los que no saben hacer predicciones y los que no saben que no saben hacer predicciones.

(dice Xabier Sala i Martin en su libro Economía liberal per a no economistes i no liberals)

Recuperación en V, recuperación en U, recuperación en L, ya no sé cuantas clases de recuperaciones llevamos escaladas y desescaladas. Parece evidente que nuestros economistas no han vivido nunca antes (nosotros tampoco) una situación como la que padecemos en estos momentos. No vivieron la Gran Crisis del 29,

(esa que llamaron Gran Depresión, Crac, Jueves Negro, Lunes Negro, Martes Negro)

más parecida a la que se desencadenó con la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, de la que aún no acabábamos de salir y que sigue instalada entre nosotros, con sus secuelas de precariedad laboral e inestabilidad económica, con periodos frecuentes y alternos de crecimiento, desaceleración y recesión.

Tampoco vivieron las consecuencias de la crisis generada por la Gripe Española de Kansas. Curiosa la historia de esa gripe estadounidense exportada por las tropas que acudían a combatir en la I Guerra Mundial y que se expandió por todo el planeta, cuando la contienda terminó y los jóvenes, felices, e infectados soldados, volvieron a sus casas repartidas todo el mundo

(algo así como 500 millones de infectados, casi un tercio de los habitantes del planeta y más de 50 millones de muertos, más jóvenes que mayores, más jóvenes que niños, muchos más pobres que ricos).

Los países en guerra no hablaban de fallecimientos de tropas, pero en la España neutral no había problemas para informar, por lo cual el mundo acabó creyendo que el virus venía de España y terminamos dando nombre a la famosa gripe, Spanish Influenza

(La fiebre de los tres días. En Madrid hay 80.000 atacados. S.M. el Rey enfermo. El Sol, martes 28 de mayo 1918). Lee el resto de esta entrada »


Muerte, sudor y lágrimas

mayo 12, 2020

Dediqué mi anterior artículo a la muerte de mi tío Ramón en un trágico accidente de tráfico. Poco podía pensar en esos momento, hace más de un mes, que la tragedia de otras muertes se iba a cernir sobre nosotros con la brutalidad con que lo ha hecho este coronavirus. En casi todas las familias, entre personas cercanas y amigas, hemos sufrido enfermedad, muerte y lágrimas.

Nos parece increíble el daño que puede infringirnos una molécula capaz de realizar sólo algunas funciones de los seres vivos a la que muchos no consideran viva y no pocos ni viva ni muerta, todos coinciden en que no muere, no envejece, puede desactivarse, pero puede volver a activarse, se reproduce, aunque para ello utiliza las células de otros seres vivos para hacer copias de sí misma. Zombis mutantes, eso es lo que son. No muertos, no vivos.

Les da igual entrar en animales, hongos, plantas, no desprecian a las bacterias, ni tan siquiera a otros virus. A la mayoría de esos virus ni con microscopios podemos verlos. No tienen conciencia, no tienen inteligencia, al menos como nosotros la entendemos, hacen lo que saben hacer, con eficacia y adaptándos sin cesar. A veces sus muchos cambios y mutaciones les permiten pasar de animales a personas, o de personas a animales y otras veces los convierten en mortales.

Es el caso, al parecer, del COVID19. Viaja deprisa, muta deprisa, hasta el punto de que el que se encuentra entre nosotros ya no es igual que el chino y a América habrán llegado nuevas mutaciones, invade selectivamente, especialmente a nuestros mayores, ataca los pulmones, ensaya y se equivoca mucho pero se expande por cualquier otro, no en todos los casos los mismos, no se hace notar pero provoca colapsos repentinos y lo peor es que no tenemos antivirales, ni tratamientos y tardaremos en tener vacunas.

Mientras tanto muere gente, seguirá muriendo gente, habrá momentos en los que parecerá que lo controlamos y otros en los que las cifras empeoren, hubo quien dijo que el buen tiempo acabaría con él, porque destruye las proteínas que lo rodean y que le permiten invadir nuestras células, pero ya nadie está seguro de eso, nadie descarta que pueda rebrotar incluso con más virulencia, ni que quien lo ha padecido no pueda volver a infectarse.

Hemos aprendido que nuestra normalidad pasada no era normal y que no podemos bajar la guardia. No conviene eliminar camas hospitalarias creadas de forma acelerada, ni prescindir de profesionales contratados de urgencia. Parece lamentable que cerremos los improvisados hospitales, sin haber restablecido un funcionamiento regularizado en los otros. Nuestro sistema sanitario se ha paralizado para centrarse en el coronavirus y los tratamientos, consultas, operaciones programadas, pruebas diagnósticas, todo, se ha aplazado sine die. Lee el resto de esta entrada »


Aprender de la pandemia

abril 29, 2020

No hay un solo país que estuviese preparado para hacer frente a una pandemia como la que estamos viviendo, los hay que han atinado más que otros, por casualidad, porque tuvieron asesores que acertaron, porque contaban con más medios, porque lo vieron venir y aprendieron de las experiencias ajenas, porque estaban más alejados de las rutas comerciales y turísticas, pero librarse, lo que se dice librarse, nadie. En Lombardía ha sido un desastre, en el vecino Véneto les ha ido bastante mejor.

Por eso no conviene culpar a nadie de lo que ha pasado, ni de lo hecho para parar el golpe, nadie pensaba que el COVID19 saltaría tan rápido de China a Europa y cuando ya estaba en Italia y rápidamente en España, los ingleses presumían y Trump ni las veía venir, el Presidente de México abrazaba a los niños y Bolsonaro convocaba actos masivos por todo Brasil, de la mano de sus mesiánicos evangelistas.

No lo vimos venir, confiados en que nuestras formas de vida no pueden verse amenazadas por un virus, alguien vendría inmediatamente con una vacuna y lo solucionaría, si tenemos teléfonos inteligentes cómo nos va a humillar un bicho que ni es vivo, ni muerto, un zombi.

Compadezco a cualquier responsable político estatal, autonómico, o local, que haya tenido que afrontar este reto, imprevisto y desconocido. Las televisiones se han llenado de coronavirus y los programas de expertos de todo pelaje, empeñados en defender a sus amos y atacar al contrario, los tuyos lo hacen todo bien, los otros lo hacen todo mal, de vez en cuando

un psicólogo

(o psicóloga),

un médico

(o médica),

un economista

(o una idem)

explicando lo inexplicable, unos más acertados, otros menos, pero tan desconcertados como cualquiera, unos prudentes para no meter la pata, seguros hoy y seguros de lo contario mañana, las redes sociales echan humo entre consejos buenistas, insultos profusos, defensas encendidas, miedos desbocados, aplausos y caceroladas. Lee el resto de esta entrada »


Rojos contra el coronavirus

abril 20, 2020

-Resistiré para seguir viviendo, soportaré los golpes y jamás me rendiré

Es el himno que recorre las ventanas, los medios de comunicación, las redes sociales, infundiendo ánimo, valor y ganas de vivir. Con la que está cayendo no es poco, la verdad. Cada vez que se cruza en nuestro camino un desastre como el que vivimos nos agarramos a una imagen, una canción.

Nos lo recordó Basilio Martín Patino en aquellas hermosas Canciones para después de una guerra, aquella película sobre la música que abrió un resquicio de vida a nuestros padres, sobre todo a nuestras madres, en aquella larga posguerra de 40 años, una guerra prolongada por otros medios, con sus vencidos, humillados y ofendidos y sus vencedores soberbios, irascibles, dueños de la hacienda, la casa, el caballo y la pistola.

La canción se hizo famosa cantada por el Dúo Dinámico. De hecho, uno de sus miembros, Manuel de la Calva, es el autor de la música, pero la letra, esa que nos emociona en estos días,

-Resistiré erguido frente a todo, me volveré de hierro para endurecer la piel

la letra es de Carlos Toro Montoro, autor de 1.800 letras de canciones y periodista deportivo. Compuso esta canción pensando en su padre, Carlos Toro Gallego, combatiente republicano, militante del PCE, condenado a muerte por el franquismo y  con 17 años de cárcel a sus espaldas. Cuando escucho la canción en la televisión, o en los atronadores altavoces que algunos sacan por la ventana a las 8 de la tarde, en estos días aciagos, me pregunto cuántos conocerán esta historia. Lee el resto de esta entrada »


Coronavirus y sistema sanitario

abril 20, 2020

Hay que ver con qué agilidad las nuevas tecnologías han puesto a nuestro alcance una nueva aplicación que nos permite conocer la evolución del COVID-19. Pinchas sobre un país y puedes saber de inmediato en qué momento se encuentra la evolución del virus. Pronto contaremos con aplicaciones que permitirán un diagnóstico aproximado sobre si formamos parte, o no, de los afectados. Lo llaman Inteligencia Artificial.

Somos gente moderna, tenemos móvil de última generación con el que pedimos una pizza, que un rider porteador nos trae pedaleando bajo la lluvia y un coche híbrido aparcado, que no podemos mover. Pero esta modernidad tiene sus agujeros negros y el coronavirus los ha colocado en nuestro camino.

Y no es que no lo hayamos visto venir. Las gripes aviares, porcinas, el SARS, el MERS, nos avisaban de mutaciones en los virus, tal vez determinados perfeccionados, multiplicados por los cambios en el clima y la profusión de los viajes aéreos (4.000 millones al año), hasta el polvo del Sahara coopera con ellos y les transporta hasta el otro lado del Atlántico. Tuvimos el invierno más primaveral de los últimos tiempos y estamos comenzando la primavera más invernal desde hace décadas, dicen los climatólogos. Lee el resto de esta entrada »